La comunicación entre las cerdas y sus lechones es el primer paso para tener una cría exitosa. El cuidado materno va desde la provisión de un nido, hecho por la madre, donde ir madurando, hasta la provisión de alimento (lactancia) y cuido. El cuidado materno es instintivo en las cerdas. Así, doce horas antes del parto ellas comienzan a preparar el lugar donde los recién nacidos estarán por un tiempo. La construcción de este espacio incide directamente en el cuido que la madre dará a los lechones, lo cual tiene relación directa con la velocidad de desarrollo y rata de supervivencia. En el caso de las cerdas, el olfateo, los gruñidos y los empujones son los principales factores que determinan el apego con las crías. Esto establece unas líneas de comunicación entre ambos, que le permite a la madre proteger a sus lechones de cualquier peligro externo e, incluso, de que ellas puedan aplastarlas mientras estén descansando y los pequeños no estén amamantándose. La producción de l...