Una negociación no siempre supone que alguien gane y otro pierda. Sentarse en estos términos no augura un final feliz a un proceso de diálogo entre la empresa y sus trabajadores o proveedores. Por eso, negociar va más allá de lograr acuerdos para demostrar quién realmente tiene la razón o de quién detenta el poder. Lo ideal es buscar el escenario que los expertos definen como ganar-ganar, en el cual las partes sentadas en una mesa puedan obtener ventajas y beneficios que sean de provechos para todos los involucrados. Si es con sus empleados, la empresa debe tener en cuenta que no siempre las solicitudes de sus trabajadores son irreales, aunque al principio puedan parecerlo. Asimismo, los equipos de trabajo tampoco deben pensar que solo por estar en esa posición están facultados para hacer peticiones difíciles de cumplir por parte de su patrono. Si es con proveedores, por ejemplo, antes de sentarse a negociar la empresa debe tener muy claro con quién va a hacerlo; así como funcion...